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POR PRIMERA VEZ

Rompehielos atómico ruso abre el paso a caravanas de cargueros de este a oeste del Ártico

El rompehielos de propulsión nuclear ruso Árktika, uno de los más potentes del mundo y cabeza de una nueva generación de naves del proyecto 22220, zarpó este 9 de febrero junto al rompehielos Kapitan Dranitsyn desde el puerto de Pevek, en Chukotka (Lejano Oriente de Rusia) con destino a Arjánguelsk, con la misión de abrir paso a los cargueros Inzhener Trubin y Polar King.

Rompehielos de propulsión nuclear ruso Árktika, uno de los más potentes del mundo.
Rompehielos de propulsión nuclear ruso Árktika, uno de los más potentes del mundo.

El rompehielos de propulsión nuclear ruso Árktika, uno de los más potentes del mundo y cabeza de una nueva generación de naves del proyecto 22220, zarpó este 9 de febrero junto al rompehielos Kapitan Dranitsyn desde el puerto de Pevek, en Chukotka (Lejano Oriente de Rusia) con destino a Arjánguelsk, con la misión de abrir paso a los cargueros Inzhener Trubin y Polar King.

Se trata de la primera vez que un rompehielos de este tipo participa en la operación para guiar una caravana de buques de transporte de este a oeste. Tradicionalmente, el paso por este sector del Ártico se finalizaba en noviembre, explicó la compañía Atomflot, que opera toda flota de rompehielos de propulsión nuclear rusa y forma parte de la Agencia de Energía Atómica del país (Rosatom).

"La escolta de la caravana terminará en el borde occidental del hielo del mar de Kara", comunicó Leonid Irlitsa, asesor del director ejecutivo de AtomFlot. "Desde el este, el Árktika guiará a los barcos a lo largo de las aguas de la Ruta Marítima del Norte", precisó.
"Esta experiencia única para nosotros será estudiada por los navegantes y se convertirá en la base para una futura planificación del trabajo durante la transición a la navegación regular durante todo el año en las aguas de la Ruta Marítima del Norte", agregó Irlitsa.
 

El comunicado de la compañía señala que actualmente, el espesor del hielo alcanza los dos metros en algunas zonas del área, sin embargo, no representa un obstáculo para los rompehielos como el Árktika. "De acuerdo con sus características, los rompehielos universales de propulsión nuclear son superiores a los barcos de propulsión nuclear de proyectos anteriores", aseguró Vasili Gubkin, capitán del Árktika.

"Potencia, maniobrabilidad, capacidad para romper el hielo, la capacidad de variación de calado: estas son las ventajas clave. Los capitanes de los barcos que conducimos, confirman que es mucho más cómodo seguir un rompehielos universal de propulsión nuclear. El canal detrás del rompehielos es ancho, recto y más limpio, lo que significa que la navegación detrás del barco de propulsión nuclear en condiciones de hielo es más segura", precisó. 

Según las previsiones, el Árktika completará la escolta de la caravana a finales de febrero.

¿Cómo es el Árktika?
El Árktika pertenece a las naves del proyecto 22220, los rompehielos de propulsión nuclear más grandes y potentes del mundo. El concepto de doble calado de estas naves les permite operar tanto en las congeladas aguas del Ártico como en las desembocaduras de los ríos polares.

Los barcos de ese proyecto desplazan 33.500 toneladas y miden 173,3 metros de eslora y 34 de manga. Su diseño y enorme potencia, que confiere a la hélice 60 megavatios, les permite a esas naves abrirse paso entre hielos de hasta tres metros de espesor.

La Ruta Marítima del Norte es una vía de navegación que une el océano Atlántico con el Pacífico a lo largo de la costa norte de Rusia. Su valor comercial es indiscutible. Siguiendo la ruta a través del océano Índico, la distancia entre Europa del Norte y los estados de la región asiática del Pacífico es de 11.000 millas náuticas, mientras que la Ruta Marítima del Norte acorta esta travesía en 3.900 millas, es decir en un 34 %, con lo que reduce considerablemente el coste del transporte
 

Fuente de la Información: https://actualidad.rt.com/

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